1) Comprar “al tanteo” sin lista por etapas (estructura / instalaciones / acabados)
Cómo evitarlo:
En tuberías: especifica si es tubería PVC hidráulica o sanitario/drenaje, medidas, y el tipo de conexiones.
En acero: confirma diámetros, largos, y si aplica normatividad requerida para tu obra.
3) Subestimar tiempos de entrega y logística de descarga
Error: suponer que todo llega “mañana” sin validar disponibilidad, ruta y acceso a obra.
Consecuencia: cuadrillas paradas o materiales llegando cuando ya no se necesitan.
Cómo evitarlo:
Agenda entrega de materiales a obra por fecha y ventana horaria.
Confirma accesos: altura, calle, maniobras, horarios permitidos, y si se requiere descarga especial
4) No controlar la merma (y pagarla dos veces)
Error: dejar materiales expuestos, sin orden, sin conteo y sin responsables.
Consecuencia: pérdida por daño, robo, desperdicio o uso incorrecto.
Cómo evitarlo:
Establece un “responsable de recepción” que firme remisión y verifique cantidades.
Guarda consumibles (adhesivos, selladores, alambre, tornillería) en un punto controlado.
Lleva bitácora simple: recibido / consumido / saldo.
5) No prever consumibles y “detalles” que detienen todo
Error: comprar lo grande (varilla, cemento, lámina) y olvidar lo que amarra el proceso: tornillería, coples, adhesivos, selladores, cintas, fijaciones.
Consecuencia: el trabajo se detiene por piezas pequeñas.
Cómo evitarlo:
Añade a tu lista una sección de “consumibles críticos”.
Pide kits por partida (por ejemplo: instalación hidráulica completa con conexiones y pegamentos).
6) Cambiar de proveedor sin coordinación (o tener demasiados)
Error: comprar cada cosa en un lugar distinto por “ahorrar” sin medir fletes, tiempos y compatibilidades.
Consecuencia: más costos indirectos, más fallas y más retrasos.
Cómo evitarlo:
Centraliza lo más posible con un proveedor de materiales de construcción que pueda surtir por etapas.
Pide una cotización comparativa que incluya fletes y tiempos de entrega, no solo precio unitario.
